Las Coronas de la Virgen y del Niño

Corona de "Su Día" o de la Coronación. Foto: Joaquín Ferrer
Corona de "Su Día" o de la Coronación. Foto: Joaquín Ferrer

La corona en nuestra cultura es atributo de realeza, de dignidad, de autoridad, de gloria o de virtud. En la antigüedad, los dioses griegos o romanos y los héroes llevaban corona. Llevar corona era costumbre pagana habitual. La corona cristiana, en cambio, es símbolo de santidad; una recompensa de gloria. La de la Virgen representa su dignidad de Reina de los Cielos. Según Santo Tomás de Aquino, la maternidad de María es la raíz de todas sus perfecciones, es decir, su título más importante y del cual derivan todos los privilegios que la adornan (Madre nuestra, Madre de la Iglesia, inmune de toda imperfección voluntaria). Y entre estos privilegios la proclamamos como Reina de la Creación entera, por encima de los ángeles y de los santos; Reina y Señora de todo lo creado, en alusión  

Corona de Calabaza. Foto: Joaquín Ferrer
Corona de Calabaza. Foto: Joaquín Ferrer

por el platero cordobés Rafael de Martos, quizás usando una pieza anterior. Su decoración se realiza a base de amatistas.- - Corona de plata, estilo romántico, realizada por los cordobeses hermanos Ripoll hacia 1920 que es, de todas,  la de menor tamaño.

- Corona de su Día o de la Coronación, fue realizada por el orfebre Cayetano González en 1934, usando oro y piedras preciosas en su ejecución, así como las joyas y dinero recogidos por la Junta pro-coronación desde 1924, y otras que el prelado de la diócesis, don Adolfo Pérez Muñoz, autoriza sacar del joyero aracelitano para acrecentar el valor de dichas coronas, al tiempo que comisionaba a don Joaquín Garzón y a don Manuel Osuna, entonces Capellán, para llevar a cargo la empresa con la mayor diligencia.

Tras varias gestiones en Córdoba ante los Hijos de 

Corona de esmaltes. Foto: Alberto Castro
Corona de esmaltes. Foto: Alberto Castro

al misterio  de la coronación de la Virgen. Iconográficamente la coronación de la Santísima Virgen no se fundamenta en textos bíblicos, aunque fue muy extendida a partir del siglo XIII. Inmediatamente después de la Asunción, antes de entrar en el Cielo, María es coronada por Cristo, Dios Padre, y la Santísima Trinidad. Un mosaico en el ábside de la basílica de Santa María la Mayor de Roma, así lo acredita.

En los más antiguos grabados e iconografías de la Virgen de Araceli, siempre se representa coronada. Posee en su ajuar cuatro valiosos juegos de coronas, de distintas épocas y estilos.

Corona de esmaltes, siglo XVIII, en plata sobredorada.

- Corona de calabaza, llamada así por el gran volumen de sus

 imperiales. Fue realizada en plata sobredorada hacia 1855 


Corona de plata. Foto: Alberto Castro.
Corona de plata. Foto: Alberto Castro.



Rafael G. Ripoll, en mayo de 1933 se inician reuniones con el acreditado orífice don Cayetano González, de Sevilla, no sin antes haber recabado informes tanto personales como de su labor artística. En julio presentó el Sr. González dos diseños de corona, acordada la elección, el costo de la hechura de las dos sería de 14.000 pesetas, de las que se entregaban 3.000  a la firma del contrato, y las restantes en partes conforme lo fuera solicitando el orfebre, entregándosele la última suma a la terminación y entrega de las obras, lo que debía realizarse en Lucena el 31 de marzo de 1934. Un sabotaje realizado por el propio personal del taller impidió la entrega en el plazo establecido encontrándose la labor casi finalizada. Nuevamente realizado el trabajo por el propio Cayetano González, el 2 de septiembre de 1934 eran entregadas las coronas al Capellán totalmente terminadas.