Andas y tronos de la Virgen

Más de cuatro siglos de fe, historia y tradición laten en torno a María Santísima de Araceli. Desde sus primeros documentos hasta el reconocimiento oficial de su patronazgo, descubre cómo nació, creció y se consolidó una devoción profundamente arraigada en Lucena.

Las Andas de Plata

Desde el último cuarto del siglo XVI se documenta la celebración de la procesión de gloria el primer domingo de mayo en torno al Santuario. Solo en circunstancias extraordinarias la Virgen descendía a Lucena, generalmente con motivo de rogativas o acciones de gracias.

En 1628, tras una epidemia de difteria y diez años después de obtener Lucena el título de ciudad, el Ayuntamiento acordó ofrecer a la Virgen unas andas de plata en señal de gratitud. El encargo fue realizado al platero cordobés Martín Sánchez de la Cruz. Estas andas, conservadas actualmente en la Casa de la Virgen, destacan por su elegancia y armonía, convirtiéndose en modelo para otras similares.

Peana y trono histórico

En 1864 el maestro Pedro Romero Ariza realizó una peana para estas andas, decorada con el anagrama de María y símbolos del escudo local: la estrella y el castillo. Fue dorada por Antonio López-Cabeza y Lara. Este pedestal aún se conserva en el Real Santuario.

También se mantienen elementos del trono neogótico de plata Meneses, estrenado hacia 1896 junto al traje granate y sus bambalinas. Este trono permaneció en uso hasta 1973. Resulta curiosa la existencia de unas antiguas parihuelas para transportar la imagen entre dos personas, ya inventariadas en 1783.

Los tronos actuales

En la actualidad, la Virgen posee dos tronos.

El primero, destinado a las romerías de Bajada y Subida, fue realizado en 2002 por los Hermanos Lama. Es réplica del templete antiguo, con columnas manieristas, cúpula calada y rica decoración simbólica. Es portado por veintidós santeros.

El segundo, de mayor tamaño y uso principal en mayo, fue estrenado en 1974 como culminación del XXV Aniversario de la Coronación Canónica. Obra de los Hermanos Angulo, presenta estilo barroco, capillas con imágenes devocionales y palio con motivos heráldicos. Es llevado por treinta y seis santeros.